La tricampeona paralímpica Carmen Herrera cuelga el kimono

La judoca malagueña, que esperaba una invitación para competir en Río de Janeiro, anuncia su retirada tras 20 años brillando sobre el tatami donde ha logrado 3 medallas de oro en los Juegos Paralímpicos.

Jesús Ortiz García

Jesús Ortiz García


30 de marzo de 2016, 13:17

En una pequeña sala de la céntrica calle Larios de la capital malagueña comenzó su idilio con el judo y tras 20 años brillando sobre el tatami, Carmen Herrera ha decidido colgar el kimono. La judoca de Alhaurín de la Torre ha anunciado su retirada de la competición con un palmarés excelso donde destaca su triple corona dorada en los Juegos Paralímpicos.

Con 41 años, la malagueña dice adiós después de varias temporadas castigada por las lesiones y la escasa ayuda económica con la que ha contado para preparar sus últimos Juegos. Tenía pensado dejar el judo tras Río de Janeiro, pero no pudo conseguir la clasificación en el pasado Europeo en Portugal ya que los problemas físicos que arrastraba le impidieron competir. Y aunque esperaba una invitación por parte del Comité Paralímpico Internacional por su gran trayectoria, ésta no ha llegado.

Carmen Herrera. Fuente: Servimedia

Carmen Herrera. Fuente: Servimedia

Con 16 años soñaba con ganar medallas como los atletas que veía por televisión en los Juegos de Barcelona, así que se integró en la ONCE. A los 20 años comenzó su carrera, después de haber pasado por deportes que no le llenaron tanto como el tatami. Siempre en busca de nuevos retos, descubrió que el kimono era lo que mejor le sentaba. “El judo ha sido un deporte que me ha aportado amor propio, saber apreciarme a mí misma y a mis rivales”, comentó en una entrevista con Tea-party deporte.

Un palmarés brillante

El albinismo con el que nació y la reducción paulatina de la visión no fueron obstáculo para alcanzar cotas altas. Imbatida en unos Juegos Paralímpicos, la andaluza se convirtió en triple campeona paralímpica en -70 kilos, tras ganar el oro en Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012. Segura de sí misma, nunca daba su brazo a torcer e incluso judocas videntes claudicaron ante la garra de la ‘Valkiria del Sur’.

Su 1ª medalla internacional llegó en el Europeo de Città di Castello (Italia) en 1997 logrando el bronce y en 1998 repetía medalla en el Mundial de Madrid. Poco después Herrera llegaría a lo más alto tras ser 2 veces campeona del mundo (Sao Paulo 2007 y Antalya 2011), 3 de Europa (Austria 1999, Rusia 2001 y Holanda 2005) y lograr 16 títulos de campeona de España. Si su palmarés reluce como pocos en el tatami, fuera de ellos los éxitos también se acumular ya que le fue concedida la medalla de Oro de la Real Orden al Mérito Deportivo.

La deportista tomó la decisión definitiva de abandonar la práctica profesional del judo en los últimos días, pese a que había apuntado alguna vez que le gustaría retirarse tras participar en los Juegos de Río, su última gran competición. “Si me tengo que sacrificar como en el pasado, con esa precariedad en las concentraciones, el tener que estar pagándome los viajes y el material, estaría complicado. También me tiene que acompañar la fuerza. Si me ayudan un poco pienso que llegaría a Río de Janeiro con opciones de medalla”, recalcó hace unos meses

La malagueña, que explicará los motivos de su retirada este jueves en el Instituto Andaluz del Deporte en Málaga, se prepara para sus nuevos retos profesionales, entre los que quiere aprovechar su experiencia en la alta competición para trasmitir técnicas motivacionales a grupos. Se retira de la alta competición una de las grandes del deporte paralímpico español en busca de nuevos retos y oportunidades.

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