Inaugurados los Juegos Paralímpicos de Invierno de Pyeongchang

El pebetero encendido en la ceremonia inaugural de los juegos paralímpicos. Fuente: EFE Y AFP

El pebetero encendido en la ceremonia inaugural de los juegos paralímpicos. Fuente: EFE Y AFP

La barcelonesa Astrid Fina fue la encargada de llevar la bandera española durante la ceremonia de apertura.

Tea-party deporte

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9 de marzo de 2018, 16:00

A las 20:00 horas (12:00 en España), el Estadio Olímpico de Pyeongchang se vestía de gala para acoger la ceremonia de apertura de la 12ª edición de los Juegos Paralímpicos de invierno, en la que sorprendieron la música, la danza y sobre todo el color, que cubrió todo el cielo de Corea durante el espectáculo, con el encendido del pebetero y los fuegos artificiales.

Tras una hora de preparativos, una traca dio comienzo oficial a la ceremonia. Aunque la intensa niebla no acompañase y los termómetros marcasen cinco grados bajo cero, la gala estuvo marcada por el magnífico espectáculo audiovisual que se vio en el estadio, con el aforo completo y un público totalmente entregado.

Los surcoreanos disfrutaron de un amplio repertorio de música y danza tradicional con decenas de artistas vestidos con ropas tradicionales del país. Ese número fue justo antes del izado de la bandera de Corea del Sur, que se produjo con todos los asistentes puestos en pie escuchando el himno.

A los veinte minutos del inicio de la gala comenzó el desfile de países participantes. El primero en salir al estadio fue Grecia, con su abanderado Kostas Pretakis. A continuación desfilaron otros cuarenta y siete países, entre ellos España, México, Brasil, Argentina y Chile.

La barcelonesa Astrid Fina, que en Pyeongchang disputa sus segundos Juegos en la modalidad de snowboard, fue la abanderada española. Entró al estadio portando la bandera secundada por Víctor González, que también participará en snowboard, y el resto de la delegación nacional.

De los 48 países que desfilaron, la delegación más numerosa fue la de Estados Unidos, con 165 deportistas, seguida de Canadá con 124 y los anfitriones, Corea del Sur, con 86.

Tras el desfile, volvió el espectáculo de luz y sonido, con una canción interpretada por una chica coreana invidente, a la que acompañaron otros niños y la mascota de los Juegos, Bandabi, que también bailó en el centro del estadio.

El brasileño Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico, destacó durante su discurso la importancia que tienen “los sueños”.

“En los próximos diez días millones de personas sentirán el brillo de estos Juegos en todo el mundo y ese sueño puede cambiar la vida de la gente. Detrás de estos deportistas hay extraordinarias historias de superación que demuestran que los sueños se pueden convertir en realidad”, declaró Parsons.

El momento más especial de la ceremonia llegó cuando varios deportistas surcoreanos, tres de ellos en silla de ruedas, hicieron los últimos relevos de la antorcha que, con su llama en el pebetero del estadio, dio paso a unos fuegos artificiales que volvieron a iluminar de colores el cielo de Pyeongchang.

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