El fútbol actúa contra la violencia de género

Mesa redonda sobre Violencia de Género en la UMA. Fuente: Tea-party deporte/Toñi Jiménez

Mesa redonda sobre Violencia de Género en la UMA. Fuente: Tea-party deporte/Toñi Jiménez

La Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga ha acogido la mesa redonda ‘Un equipo contra la violencia de género’ a la que han asisitdo los jugadores Roberto Rosales y Adriana Martín en representación del Málaga CF.

David Pérez

David Pérez


20 de noviembre de 2017, 12:00

El deporte muestra su cara más solidaria y decide la necesidad de posicionarse públicamente ante un problema global como es la violencia de género. Este posicionamiento se vio presente en el acto realizado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga, donde desde las 12 de la mañana hasta las dos de la tarde se visualizó el documental ‘Volver a ser’. Además del documental, posteriormente se celebró la mesa redonda, donde asistieron diferentes referentes del mundo del fútbol, además de especialistas en esta temática como es la violencia de género.

La mesa redonda contó con la asistencia de los futbolistas del Málaga FC, Roberto Rosales y Adriana Martín, en representación de los equipos masculino y femenino. La mesa comenzó con las declaraciones de Ana María Prieto del Pino, profesora de Derecho Penal en la propia universidad, donde transmitió que la violencia de género es un tema que no debemos dejar de lado y hay que afrontarlo de frente. Ana María recalcó como “el problema de la dominación en una pareja es lo que arrastra a la desigualdad y es cuando empieza a ser patente el uso de violencia. Esta violencia puede ser tanto física como psíquica y todo ello crea a su vez una violencia ambiental que es muy difícil de eliminar”.

“La violencia es una estrategia, un instrumento que sirve para dominar y para someter a alguien es muy útil lamentablemente. Estamos acostumbrados a ver los casos más llamativos, pero la violencia es más, desde las más sutiles hasta el extremo máximo como es quitar la vida a la mujer”, declaró Ana María en la mesa.

En el acto, los participantes quisieron dejar claro que las encuestas aun así no son siempre lo que parecen. En Finlandia se organizaron encuestas de victimización, saliendo que un 31% de las mujeres en el país sufren de violencia de género. Sin embargo, se destacó que depende de cómo se aplique el concepto, pues en ese país un piropo puede considerarse como una actitud machista y por tanto contamina la encuesta. La cultura del país es fundamental.

Los futbolistas del Málaga, Roberto Rosales y Adriana Martín, mostraron sus vivencias personales. Por suerte ninguno parece haber sufrido una situación que pudiera afectarles a ellos o a su familia. La propia familia de Rosales está muy dentro del deporte; su madre, su hermana, su prima y su propia hija han practicado y juegan al fútbol, aunque admitió que la situación desde que su madre comenzó a jugar a cómo es actualmente ha cambiado para mejor.

“Es curioso, pues yo comencé a jugar al fútbol en un equipo masculino donde acabé siendo capitana, pero no tuve ningún problema con ningún compañero. Fue ya cuando empecé a jugar con niñas donde ya si surgió alguna situación más complicada”, describió Adriana Martín, jugadora del Málaga femenino.

Ruth Sarabia, directora general de Derechos Sociales del Ayuntamiento e Isabel Jiménez Lucena, delegada del Rector para la Igualdad y Acción Social, coincidieron en que el antídoto para solucionar este problema empieza con una buena educación basada en el respeto y la confianza. Es cierto que se ha alcanzado y avanzado en igualdad pero en deportes no tanto.

Con este acto se ha conseguido por tanto el objetivo primordial: visibilidad. La imagen de instituciones en esta lucha que afecta en todos los ámbitos, sobre todo el universitario. Los jóvenes están más presentes en las redes y ello les permite muchas veces poder controlar a las chicas de manera más fácil, saber dónde están y con quien, y es cuando se genera conflicto en varios casos. Concienciar se ha convertido por tanto en objetivo claro para detener este día a día que cada vez afecta a más mujeres.

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