Ander Mirambell: "A Sochi voy con una sonrisa sobre el trineo y sin nada que perder"

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El piloto español de skeleton Ander Mirambell | AD

“Si está permitido caerse, es obligatorio levantarse”, pensó Ander Mirambell al verse con un pie fuera de los Juegos Olímpicos. Pero cuando peor pintaba el panorama, el piloto de skeleton sacó a relucir su carácter y calidad para lograr su recompensa: Sochi, su segunda cita olímpica tras Vancouver. En el hielo de Rusia tendrá que lidiar con algunos rivales cuyos presupuestos alcanzan el millón de euros. “Soy un deportista ‘low cost’, a falta de dinero, creatividad, ilusión y corazón”, apunta. Su reto, alcanzar el Top 20.

Jesús Ortiz García

Pregunta.- Después de bajadas agridulces al final el ‘mirambala’ sí que voló en la Copa del Mundo de Saint Moritz (Suiza).

Respuesta.- El trineo fue rápido cuando más lo necesitábamos, es un premio más grande. Solté la adrenalina y la rabia acumulada porque creíamos que en las anteriores carreras habíamos merecido más y cuando vi que era décimoquinto exploté, salté y me dije: “Ya estamos clasificados. Sochi, allá voy”.

P.- ¿El billete a sus segundos Juegos de Invierno ha costado más de lo esperado?

R.- Sólo hay 30 plazas y ninguna está asignada a un país, por lo que sabía que no era fácil. Han sido 4 años de mucho esfuerzo y trabajo, me lo he ganado. Cada vez las carreras son más exigentes, hay nivel entre los rivales, en la Copa del Mundo entre los puestos 10 y 24 están muy apretado, con pruebas donde hay menos de 6 décimas de diferencia. Por una parte, está bien porque es bueno para el espectáculo, pero por otra, demuestran que las cosas en Sochi serán más complicadas que en Vancouver 2010 por la igualdad.

P.- ¿Pensó en algún momento que el sueño olímpico podía truncarse?

R.- Me han enseñado a que hay que contar con todas las posibilidades y el quedarme fuera y fracasar era una de las que existían, pero soy una persona positiva que lucha hasta el final. Después de fin de año tras finalizar el 27 en Alemania fue un palo psicológicamente, las malas bajadas empezaban a pesar, creía que no mejoraba, me veía sin Juegos y es difícil gestionar esa presión. Pero nunca bajé los brazos porque sabía que llegaría mi momento y no lo desaproveché.

P.- Y lo consiguió con una lesión en la mandíbula, ¿qué fue lo que pasó?

R.- En el entrenamiento en Saint Moritz me quedé enganchado con una colchoneta en la zona de frenada, se me fue la cabeza hacia atrás y quedó afectado el músculo de la mandíbula. Han sido semanas duras, he perdido peso porque no podía comer y tampoco me dejaba dormir, pero ya estoy mejor.

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Mirambell en la pista de skeleton | AD

P.- En Vancouver 2010 debutó en unas Olimpiadas, ahora con más rodaje sobre el hielo, ¿cuál es el objetivo para la cita en Rusia?

R.- Lo primero, disfrutar, hay que ir con una sonrisa y sabiendo que me lo voy a pasar bien sobre el trineo. Después, mejorar el vigésimocuarto puesto de Vancouver y estar en el Top 20, sería magnífico. Si consigo un resultado mejor me baño en el mar Negro (risas). Tengo una gran motivación y si soy constante y regular puedo escalar muchas posiciones. Las últimas competiciones me han aportado un de confianza y voy a darlo todo en estos Juegos.

P.- Un reto complicado teniendo en cuenta el potencial de sus rivales ¿no?

R.- Mi trineo no alcanza los 7.000 euros, mientras que los italianos trabajan con Ferrari y los ingleses con McLaren. Algunos tienen un millón de euros de presupuesto para material, entrenadores y fisios. Yo no tengo nada eso, ni siquiera un entrenador para mí sólo. Pero voy a Sochi  sin nada que perder y a demostrar que puedo alcanzar cotas altas en el futuro si contase con mejores herramientas.

P.- ¿Tanto le ha costado estar entre los mejores?

R.- Muchísimo. Este mes publico un libro con todas mis aventuras, entre las que destaco la de los ralladores de queso que atornillé a unas zapatillas de atletismo para empezar en el skeleton, sólo un ejemplo de las penurias que he pasado para llegar a la élite. Soy un deportista ‘low cost’, a falta de dinero, creatividad, ilusión y corazón.

P.- ¿Qué circuito le espera en Sochi?

R.- El primer punto que hay que tener en cuenta es la condición meteorológica, habrá menos frío de lo habitual. Es un circuito atípico, largo y muy técnico, tiene dos pendientes positivas y cometer un error en una subida multiplica por 3 el tiempo perdido. Habrá que ver cómo gestiona la gente la presión de debutar en unos Juegos. La ventaja que tengo es que si piloto como lo he hecho en Saint Moritz o Innsbruck (Austria) me permitirá estar en un buen puesto. La salida también es muy importante, allí hice el año pasado una de las mejores.

P.- ¿Hasta qué punto influye el orden de salida en este deporte?

R.- Influye bastante, es una de las claves. En skeleton cada circuito es diferente y no sabes cómo te va a salir la carrera hasta que te lanzas. Hay pistas en las que la temperatura es más elevada y al pasar tantos trineos el hielo no se mantiene bien, por lo que encienden máquinas de refrigeración que provoca una capa de humedad que ralentiza el deslizamiento de los pilotos que salgan en las últimas posiciones. En Sochi, la salida depende del ranking y salir unos minutos antes o después puede varias el resultado final en 2 ó 3 décimas y eso en este deporte es un mundo.

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Ander Mirambell a su llegada a Sochi | AD

P.- ¿Qué le parece Sochi como lugar para acoger unos Juegos Olímpicos?

R.- Es un poco surrealista, es como si juegas al SimCity y construyes un parque de hielo donde quieras. Desde el punto de vista del espectador va a ser perfecto, pero para el movimiento olímpico serán unos Juegos de Invierno grises, muy diferentes a Vancouver, que eran más familiares y menos artificiales.

P.- ¿Cómo ve a la delegación española?

R.- Es la más competitiva de la historia de España. Javier Fernández es bicampeón de Europa y tiene un gran potencial, Carolina Ruiz ha demostrado su talento esquiando y Lucas Eguíbar y Queralt Castellet son dos jóvenes que llegan en buena forma. Son nombres con opciones a medalla, sería un impulso importante para los deportes de invierno en nuestro país. Después hay otro grupo que intentaremos pelear por estar en las finales y por diplomas. Somos una delegación pequeña, pero lo importante es la calidad que tiene.

P.- El año ha comenzado muy bien con la clasificación olímpica y la plaza asegurada para la Copa del Mundo 2014-2015, pero ¿qué le pediría para el resto de temporada?

R.- Salud, ilusión y fuerzas para seguir sonriendo sobre el trineo y luchar para estar lo más arriba posible en este deporte. Y también tener un entrenador propio, me dejan entrenar con el equipo austríaco porque no soy una amenaza para ellos, aunque a los dos pilotos ya les gané en una carrera, afortunadamente (risas). Si tanto yo como María Montejano y los jóvenes españoles que empiezan en skeleton tuviésemos a una persona como Martin Rettl, todo el año sería genial, avanzaríamos mucho. Ese sería el primer paso para luchar por podios. Si no se apuesta por el skeleton, cuando María o yo lo dejemos puede morir este deporte en España y sería un palo duro.

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